Un pH inferior al objetivo del programa puede aumentar la preocupación por corrosión, pero antes de ajustar químicamente conviene identificar qué está llevando al sistema a esa condición.
El pH no trabaja solo
El pH describe la condición ácido-base del agua en el momento de la medición. Su efecto sobre la corrosión depende además de materiales, oxígeno, temperatura, composición del agua y tecnología de inhibición utilizada. Por eso, un valor bajo debe interpretarse dentro del contexto del circuito y no únicamente contra una tabla genérica.
Qué puede explicar una caída
- Reposición con agua de pH o alcalinidad diferente.
- Pérdida o dilución del tratamiento químico.
- Ingreso de contaminantes desde el proceso o desde otro circuito.
- Degradación de glicoles cuando existen condiciones adversas.
- Cambios microbiológicos en algunos sistemas.
- Errores de medición, calibración o toma de muestra.
Qué revisar antes de corregir
- Confirmar la lectura con un equipo calibrado y una muestra representativa.
- Comparar con la tendencia histórica.
- Revisar residual inhibidor, conductividad, hierro y reposiciones.
- Confirmar si el circuito contiene glicol y su condición.
- Revisar trabajos recientes, limpiezas, fugas o contaminación cruzada.
“Elevar el pH sin conocer el origen de la desviación puede devolver temporalmente el número al rango esperado mientras persiste la causa real.”
SIGUIENTE PASO
Ante una desviación de pH, confirme primero el dato y busque cambios simultáneos en hierro, conductividad, residual y reposición.

