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SOLUCIONES — SISTEMAS TÉRMICOS

Chillers y circuitos cerrados

La estabilidad de un circuito cerrado depende de lo que nunca se revisa.

Técnico Aqualark arrodillado revisando el visor del tanque de expansión de glicol de un chiller

PRINCIPALES DESAFÍOS

Un circuito cerrado no se repone constantemente, por lo que su química debería ser estable — pero fugas, purgas de aire y mezclas de materiales metálicos distintos generan corrosión silenciosa que puede pasar años sin detectarse.

01

Corrosión galvánica

Distintos metales en el circuito (acero, cobre, aluminio) generan corrosión electroquímica.

02

Oxígeno disuelto

Entradas de aire por purgas, sellos o reposición mal controlada aceleran la corrosión.

03

Depósitos y lodos

Óxidos de hierro circulando que obstruyen intercambiadores y válvulas de control.

04

Pérdida de glicol

Cuando aplica anticongelante, su degradación reduce la protección contra congelamiento y corrosión.

¿QUÉ EVALUAMOS?

Agua del circuito cerrado y su residual de tratamiento

pHHierro disueltoConductividadInhibidor residual% de glicol (si aplica)Oxígeno disuelto

SOLUCIÓN AQUALARK® PARA CHILLERS

  • Acondicionamiento químico
  • Inhibidores de corrosión
  • Control de pH
  • Monitoreo del residual
  • Seguimiento de hierro
  • Revisión periódica del circuito

SEGURIDAD EN CHILLERS

“Un circuito cerrado corroído durante años no muestra señales hasta que falla.”

La inspección de puntos de reposición y purga, y el seguimiento de la condición del glicol cuando aplica, permiten anticipar el deterioro antes de que se vuelva crítico.