Una reposición frecuente puede parecer una operación normal, pero en un circuito cerrado también puede ser una de las señales más importantes de pérdida de control.
Cada reposición cambia la química
Cuando se añade agua nueva al circuito no solo se recupera volumen. También pueden ingresar oxígeno, dureza, alcalinidad, cloruros y otras especies presentes en el agua de reposición. Al mismo tiempo, la nueva agua diluye el inhibidor, el glicol y otros componentes que deberían mantenerse dentro de una concentración definida.
Qué puede estar detrás de una reposición elevada
- Fugas pequeñas en tuberías o accesorios.
- Pérdidas en sellos, bombas o intercambiadores.
- Purga o drenajes realizados durante mantenimiento.
- Pérdidas a través de vasos de expansión o sistemas auxiliares.
- Reparaciones recurrentes.
- Control deficiente del llenado automático.
Por qué importa aunque el nivel se recupere
Un llenado automático puede ocultar una fuga porque mantiene la presión o el volumen aparente del circuito. El operador ve el sistema funcionando, pero la química cambia poco a poco. La combinación de agua nueva, oxígeno y dilución del tratamiento puede convertir una pérdida hidráulica pequeña en un problema de corrosión sostenido.
“Si nadie puede responder cuánta agua nueva ingresó durante el último mes, existe una variable importante que hoy no está siendo controlada.”
SIGUIENTE PASO
Revise si su circuito registra el volumen de reposición y compárelo con el comportamiento histórico.

